Cuando se hace mayor
Un gigante es mayor a los seis años y un toy a los diez. Lo que parece que se está apagando muchas veces tiene tratamiento.
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Cuándo empieza la vejez
No hay una edad única: depende del tamaño. Un Gran Danés o un Mastín entran en la recta final sobre los seis años; un mediano, hacia los ocho; un toy puede estar estupendo a los doce. A partir de ese momento conviene pasar de una revisión anual a dos, con analítica de sangre y orina, que es donde se ven los riñones antes de que den la cara.
Lo que no es vejez, es dolor
La frase más repetida en la consulta es que el perro ya no quiere pasear porque está viejo. Casi siempre es artrosis, y la artrosis se trata. Si le cuesta levantarse, evita las escaleras, se queda atrás en el paseo o gruñe cuando lo tocas por detrás, no es carácter: le duele. Hay analgésicos, condroprotectores, fisioterapia y cambios sencillos en casa.
Ajustes que cambian su día a día
Alfombras o pasillos antideslizantes, porque el suelo liso es su peor enemigo. Camas ortopédicas. Comedero elevado si tiene mal el cuello. Rampa para el coche y el sofá. Paseos más cortos y más frecuentes en vez de uno largo. Y las uñas cortas, que si no se desgastan le cambian la pisada y le agravan la cojera.
La cabeza también envejece
Existe el deterioro cognitivo canino y se parece bastante a lo que conoces: se queda mirando a la pared, se pierde en casa, cambia el ciclo de sueño, olvida cosas aprendidas o ya no saluda al llegar. Tiene tratamiento y funciona mejor cuanto antes se empieza, así que no lo dejes pasar como si fuera inevitable.
Que un perro mayor deje de querer pasear casi nunca es vejez, es dolor. Y el dolor se trata. Dos revisiones al año a partir de la edad que le toque por tamaño.