Es un compromiso de 10 a 15 años
La media de vida de un perro supera la década. Piensa dónde estarás y cómo será tu vida dentro de diez años, no solo mañana.
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La cifra real
Un perro pequeño vive de media entre 13 y 16 años; uno mediano, entre 11 y 14; uno grande, entre 9 y 12; y un gigante, entre 6 y 10. Esto significa que si adoptas un Yorkshire con 25 años, lo más probable es que siga contigo cuando tengas 40. No es una mascota: es un miembro de la casa durante una etapa entera de tu vida.
Las preguntas incómodas
Antes de decidir, respóndete con sinceridad: ¿voy a mudarme?, ¿el sitio al que vaya admite perros?, ¿puedo cambiar de ciudad o de país por trabajo?, ¿voy a tener hijos?, ¿quién se queda con él si me pongo enfermo? Ninguna de estas respuestas descalifica, pero todas necesitan un plan.
Vacaciones y ausencias
Cada viaje que hagas tendrá que contar con él. O viaja contigo —cada vez más alojamientos lo permiten—, o se queda con alguien de confianza, o va a una residencia canina, que en España ronda los 15 a 30 € por día. Súmalo al presupuesto anual: dos semanas de residencia son entre 200 y 400 €.
La última etapa
Los últimos dos o tres años suelen ser los más exigentes: revisiones más frecuentes, medicación crónica, movilidad reducida, a veces incontinencia. Es la parte de la que nadie habla y la que más abandonos provoca. Asúmela desde el principio.
Si no puedes responder con claridad dónde vas a estar dentro de diez años, plantéate primero una casa de acogida: das techo unas semanas y la asociación cubre los gastos.