Esterilizar a tu perro: ventajas, inconvenientes y cuándo
Es una de las decisiones que más se toma por costumbre y menos se explica. Ni es obligatoria ni es inocua: tiene ventajas claras, inconvenientes reales y un factor que lo cambia todo, que es cuándo se hace.
Qué es exactamente
En hembras, la ovariohisterectomía o la ovariectomía: se retiran los ovarios, con o sin útero. En machos, la orquiectomía: se retiran los testículos. Hay alternativas reversibles —implantes hormonales en machos— que sirven para probar el efecto antes de decidir, y que son una opción muy razonable cuando hay dudas.
Lo que gana una hembra
Es donde la evidencia es más clara. Desaparece el riesgo de piometra, una infección uterina grave que afecta a una proporción alta de hembras enteras mayores y que es una urgencia quirúrgica. Se reduce muchísimo el riesgo de tumores mamarios si se hace pronto, y ese beneficio disminuye con cada celo que pasa. Se acaban los celos, los sangrados y los embarazos psicológicos. Y no hay camadas no deseadas.
Lo que gana un macho
Menos de lo que la gente cree, y conviene decirlo. Elimina el riesgo de tumor testicular y reduce mucho los problemas de próstata, que son frecuentes en machos mayores. Reduce el marcaje, las escapadas por hembras en celo y las montas. Lo que no hace es cambiar el carácter ni arreglar la reactividad o el miedo: esas son conductas aprendidas y a veces incluso empeoran, porque la testosterona también da confianza.
Lo que se pierde
Hay que contarlo entero. La esterilización baja el metabolismo, así que con la misma comida el perro engorda: hay que reducir la ración entre un diez y un veinte por ciento y vigilar el peso, porque el sobrepeso es la puerta de casi todo lo demás. En hembras de ciertas razas grandes puede aparecer incontinencia urinaria, que se trata con medicación. Y en algunas razas grandes hay estudios que asocian la esterilización temprana con más problemas articulares y algunos tumores.
El cuándo, que es lo que más importa
Aquí está el matiz que casi nadie explica. Las hormonas sexuales participan en el cierre de las placas de crecimiento: esterilizar muy pronto en una raza grande hace que los huesos largos crezcan algo más de lo que les corresponde y cambia los ángulos articulares. Por eso la recomendación actual en razas grandes y gigantes suele ser esperar a que el perro termine de crecer, entre los doce y los dieciocho meses. En razas pequeñas, que crecen y cierran mucho antes, se puede hacer bastante antes sin ese problema.
Qué dicen los estudios grandes
Los trabajos más citados de los últimos años, con muestras de decenas de miles de perros, coinciden en una cosa: no hay una respuesta única para todas las razas. En unas, esterilizar pronto no muestra efectos adversos; en otras, sobre todo grandes, sí aparece más incidencia de problemas de ligamento cruzado, displasia y ciertos tumores cuando se hace antes del año. La conclusión práctica es que la conversación correcta no es «sí o no», sino «en esta raza y con este perro, cuándo».
Lo que dice la ley en España
La ley de bienestar animal obliga a la identificación y establece obligaciones para evitar la cría no controlada, y muchas protectoras entregan a sus animales ya esterilizados como parte del contrato de adopción. Si adoptas un cachorro, es habitual que el contrato incluya el compromiso de esterilizarlo al llegar a cierta edad.
Cómo tomar la decisión
Con tu veterinario, delante de tu perro concreto, y con tres datos encima de la mesa: la raza y el tamaño adulto, si hay conductas que esperas resolver —y si esas conductas son realmente hormonales o son aprendidas— y tus circunstancias, porque una hembra entera en una casa con un macho entero es otra conversación. Si dudas con un macho, el implante reversible te deja probar antes de operar.
En hembras, los beneficios de salud son claros y el momento importa. En machos, decide por motivos concretos y no por costumbre. Y en razas grandes, espera a que termine de crecer.
Contenido divulgativo de Hocicos Dulces. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un educador canino: cada perro es un individuo.