Las 155 razas

Escribe para filtrar, o entra por grupo. Ver los listados temáticos →
🏡
Apartado 11 de 15

Los primeros días en casa

La primera semana marca el resto. Menos estímulos, más rutina y menos visitas de las que te apetecerán.

Cavalier King Charles Spaniel. Los tres primeros días solo observa; las tres primeras semanas empieza a soltarse; a los tres meses ya es él.
Los tres primeros días solo observa; las tres primeras semanas empieza a soltarse; a los tres meses ya es él.Cavalier King Charles Spaniel
PDF Este apartado en PDFMíralo aquí mismo, sin salir de la página, o descárgalo para imprimirlo Descargar

Antes de que llegue

Decide dónde va a dormir, dónde va a comer y por dónde va a salir, y no lo cambies después. Retira de su alcance cables, productos de limpieza y plantas tóxicas —potos, adelfa, flor de pascua—. Ten ya el pienso que comía antes: cambiarle la comida el mismo día de la mudanza es la receta para una diarrea.

Shiba Inu. Un sitio propio donde nadie le moleste vale más que todos los juguetes juntos.
Un sitio propio donde nadie le moleste vale más que todos los juguetes juntos.Shiba Inu

Los tres primeros días: aburrimiento

Es contraintuitivo, pero lo mejor que puedes hacer es casi nada. Nada de visitas, nada de parque de perros, nada de pasearlo cuatro horas para que se canse. Un perro recién llegado está en alerta, y el exceso de estímulos retrasa que baje. Paseos cortos, casa tranquila y dejarle que te busque él.

La primera noche

Va a llorar, y no pasa nada. Si duerme solo, ponlo cerca de ti los primeros días y ve alejando la cama poco a poco; si entra al dormitorio, que sea porque lo has decidido, no porque cediste a las tres de la mañana. Lo que no funciona es alternar: un día sí y otro no es lo único que garantiza semanas de llanto.

Labrador Retriever. Rutina desde el primer día: mismas horas de comida, de paseo y de sueño.
Rutina desde el primer día: mismas horas de comida, de paseo y de sueño.Labrador Retriever

Enseñarle a estar solo desde el primer día

Parece cruel y es justo lo contrario. Empieza saliendo dos minutos y vuelve sin saludar; sube a cinco, a quince, a una hora. Un perro al que nunca dejas solo la primera semana porque estás de vacaciones es un perro con ansiedad por separación a la segunda, cuando vuelves al trabajo.

En resumen

Menos de lo que te apetece hacer. Rutina fija, pocos estímulos, cero visitas y ensayar la soledad desde el primer día, aunque estés en casa.

Ver los 15 apartados

Ver comparativa