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24 de septiembre de 2026 · 3 min de lectura

Diez señales que son una urgencia veterinaria

Casi todo lo que preocupa a un dueño puede esperar a la consulta del día siguiente. Esto no. Conviene leerlo antes de necesitarlo, porque en el momento no da tiempo a buscarlo.

Gran Danés
Gran Danés

Intentar vomitar sin echar nada, con la barriga hinchada

Es el cuadro clásico de la torsión gástrica y es la urgencia más grave que existe en perros de pecho profundo: pastor alemán, gran danés, bóxer, setter, dóberman, galgo. El estómago se llena de gas y gira sobre sí mismo. Sin cirugía inmediata, el perro muere en horas. Si además está inquieto, babea mucho y no quiere tumbarse, sal para la clínica sin llamar a nadie más.

Encías pálidas, blancas o azuladas

Levanta el labio y mira. Las encías de un perro sano son rosas y, al presionarlas con el dedo, recuperan el color en menos de dos segundos. Blancas o muy pálidas indican hemorragia o shock; azuladas o moradas, falta de oxígeno. Cualquiera de las dos es urgencia inmediata.

Golpe de calor

Jadeo intensísimo que no baja, babeo espeso, tambaleo, vómitos, encías rojo intenso. Ocurre en minutos dentro de un coche y en un paseo a mediodía en verano, y mata. Mientras vas: sombra, agua templada —nunca helada— por las patas, el cuello y la barriga, aire moviéndose, y al veterinario aunque parezca que mejora, porque el daño interno aparece después.

No puede orinar

Un perro que va una y otra vez a la misma postura y no sale nada, o solo unas gotas, puede tener una obstrucción urinaria. Es doloroso y en cuestión de horas provoca fallo renal. No es «tiene ganas y no encuentra sitio»: es una urgencia.

Convulsiones

Una primera convulsión, o varias seguidas, o una que dure más de dos o tres minutos. Mientras pasa: aparta los muebles, no le metas nada en la boca, no lo sujetes, apaga la luz y cronometra. Después estará desorientado un rato, y eso es normal. Al veterinario en cualquier caso.

Ha comido algo tóxico

Chocolate, uvas o pasas, xilitol —el edulcorante de los chicles sin azúcar—, cebolla, ibuprofeno o paracetamol, veneno para roedores, anticongelante. No esperes a que aparezcan síntomas y no le hagas vomitar por tu cuenta salvo que te lo indiquen: con productos cáusticos y con masa de pan, vomitar empeora las cosas. Llévate el envase. En España, el Instituto Nacional de Toxicología atiende las 24 horas en el 915 62 04 20.

Dificultad para respirar

Respiración con la boca abierta y el cuello estirado, codos separados del cuerpo, ruido agudo al inspirar, o un perro que no consigue tumbarse porque le falta el aire. En razas de cara chata puede desencadenarse con un poco de calor o de emoción. Urgencia.

Traumatismo, aunque parezca que está bien

Un atropello, una caída desde altura, una pelea con un perro mucho mayor. Las hemorragias internas y las roturas de diafragma no se ven desde fuera y pueden dar la cara horas después. Que camine y mueva el rabo no descarta nada.

Vómitos o diarrea con sangre, o muy repetidos

Un vómito aislado no es urgencia. Varios en pocas horas, con apatía, o con sangre roja o con aspecto de posos de café, sí. En cachorros la deshidratación va muchísimo más rápido que en un adulto, y ahí el margen es de horas.

Un ojo que cambia de un día para otro

Ojo muy rojo, doloroso, con la pupila distinta a la del otro lado o que el perro mantiene cerrado. Podría ser un glaucoma o una úlcera corneal, y ahí las horas cuentan para conservar la visión. En braquicéfalos, con los ojos tan expuestos, es más frecuente.

Lo que importa

Ante la duda, llama. Ninguna clínica te va a reprochar una consulta de más, y la mitad de las urgencias graves llegan tarde porque alguien decidió esperar a ver si mejoraba.

Contenido divulgativo de Hocicos Dulces. No sustituye el criterio de un veterinario ni de un educador canino: cada perro es un individuo.

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