Labrador Retriever
También conocido como: Labrador · Cobrador de Labrador






Ficha
Calcular lo que te costaría a ti, con tu situación →
* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de aseo y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.
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Cómo es
Descendiente del perro de agua de San Juan de Terranova, el Labrador ayudaba a los pescadores a recoger redes y peces del Atlántico helado. De ahí su cola de nutria, que usa como timón, y su manto doble impermeable. Es un optimista incorregible. Su gran punto débil es el apetito, ligado a una mutación real del gen POMC que le impide sentirse saciado.
Carácter
Cuidados
Cepillado semanal con guante de goma. Racionar la comida con báscula, no a ojo: la obesidad es su enemigo número uno. Mínimo hora y media de ejercicio; adora nadar. Secar las orejas tras el agua. Juguetes dispensadores para canalizar su obsesión por la comida.
Salud
Displasia de cadera y codo, obesidad, colapso inducido por ejercicio (EIC), atrofia de retina y otitis recurrentes.
Cómo es de cachorro
Un cachorro de Labrador Retriever llega a casa a las ocho semanas pesando una fracción de lo que va a pesar de adulto, y tarda unos 15 meses en cerrar el crecimiento. Hasta entonces las articulaciones van por detrás del tamaño, y eso condiciona el ejercicio que puede hacer.
Es un cachorro de mucha energía —5 sobre 5 de adulto— y la etapa difícil va de los seis meses a los dos años. En ese tramo es cuando más gente se arrepiente y cuando más ejemplares de esta raza acaban en protectoras. Con 90 minutos diarios bien repartidos y trabajo mental, se pasa sin drama.
Aprende con mucha facilidad (5 sobre 5 en adiestramiento), y eso corta por los dos lados: aprende igual de rápido lo que le enseñas sin querer. Si le abres la puerta cuando ladra, ladrará.
La ventana de socialización se cierra hacia las dieciséis semanas y no vuelve a abrirse. Antes de esa fecha tiene que haber conocido, en pequeñas dosis y sin agobio, suelos distintos, ascensores, paraguas, bicicletas, niños, gente mayor y otros perros equilibrados. Esta raza parte con ventaja en tolerancia, pero la socialización no se salta por eso.
Y lo más importante de todo en una raza de su tamaño: nada de saltos, nada de bajar escaleras a diario y nada de correr al lado de una bici hasta los 15 meses. Pienso específico de cachorro de raza grande, que lleva menos calcio y menos energía a propósito. Saltarse esto es la forma más segura de tener un perro de 31 kilos con displasia a los cuatro años.
Un día normal con un Labrador Retriever
Con un Labrador Retriever adulto, un día normal son tres salidas: una corta al levantarse, otra al mediodía o a media tarde y una larga, que es donde se juega el día. En total, alrededor de 90 minutos de actividad, aunque el número que importa no es ese.
Lo que importa es la proporción entre patas y cabeza. En una raza de energía 5 sobre 5, salir a correr no relaja: entrena, sube la adrenalina y además lo pone en mejor forma cada semana, con lo que la semana siguiente necesita más. La mitad de ese tiempo debería ser olfato y trabajo mental: buscar comida escondida, aprender algo nuevo, resolver un juguete dispensador. Veinte minutos de eso cansan más que una hora de pelota, y se nota la misma tarde.
Lleva mal quedarse solo (2 sobre 5). Eso no se arregla con más ejercicio: se entrena aparte, saliendo y volviendo muchas veces al día empezando por segundos, y con un juguete relleno que solo aparezca cuando te vas. Si trabajas fuera ocho horas, cuenta con un paseador a mediodía.
No necesita peluquería, pero suelta mucho pelo (4 sobre 5): cepillado un par de veces por semana y a diario en temporada de muda, o vivirás cubierto.
Qué darle de comer
Un Labrador Retriever adulto de unos 31 kg con actividad normal necesita alrededor de 1454 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 404 gramos, repartidos en dos tomas. En dinero, la comida le va a costar del orden de 850 € al año. Son cifras de partida: quien manda es el cuerpo del perro, y tienes que notarle las costillas pasando la mano sin apretar.
Mientras crece necesita pienso específico de su talla, con menos calcio y menos energía, para que el hueso se forme despacio. El cambio a alimento de adulto no se hace al cumplir el año, sino cuando cierra el crecimiento, hacia los 15 meses.
Los premios cuentan como comida y pueden ser el diez o el veinte por ciento de lo que come al día. Pésale la ración con una báscula en vez de usar un vaso, y ajústala cada dos semanas según lo que veas y lo que marque el peso.
Calcular su ración exacta con tu pienso →
Qué esperar en cada etapa
Todo pasa aquí. Socialización antes de las dieciséis semanas, pauta de vacunas, dentición y las normas de casa, que se ponen ahora o no se ponen. Es la etapa que más determina los 11 años siguientes y la que menos se puede recuperar después.
La adolescencia, que es cuando más gente se arrepiente. Prueba límites, se le olvida lo aprendido y en esta raza, con la energía que tiene, puede ser intensa de verdad. Hasta los 15 meses, nada de ejercicio de impacto.
Su mejor momento. Ya es el perro que va a ser, con el carácter hecho y el cuerpo entero. Es la etapa para el deporte canino, los viajes y las rutinas largas. Una revisión al año con vacunas y antiparasitarios, y control de peso, que es lo que más alarga la vida.
Entra en la etapa senior, que en una raza grande empieza pronto. Los primeros signos no son cojear: son dudar antes de subir al sofá y tardar más en levantarse, y casi siempre es dolor articular, que se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica y cambiar un paseo largo por varios cortos.
La esperanza de vida de esta raza está entre los 10 y los 12 años. Es corta, y es la contrapartida dura de elegir un perro grande: a los cinco ya es un perro maduro. Conviene saberlo de entrada, sobre todo si hay niños en casa.
Si vas a comprar uno
Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el cachorro importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza son cinco: ¿puedo ver a la madre, en su casa, con la camada? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y cuántas razas crías? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si dentro de dos años no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, vete.
En esta raza en concreto, pide además radiografías oficiales de displasia de cadera y de codo de los dos progenitores, y revisión oftalmológica anual de los progenitores. Un criador serio los tiene y los enseña sin que se los pidas; si te dice que «no hacen falta porque están todos sanos», ya sabes bastante.
Su salud media está en 3 sobre 5, en la parte media de la tabla.
Y lo que dice la ley en España: entrega a partir de las ocho semanas, con microchip puesto y registrado, cartilla veterinaria y primera vacunación. El criador tiene que estar dado de alta como núcleo zoológico y facilitarte el número, que puedes comprobar.
Con qué se confunde
Curiosidades
Lleva más de 30 años consecutivos como raza número 1 en registros de EE. UU.
La mutación del gen POMC que explica su hambre insaciable la tiene casi el 25 % de la raza.
Sus patas son parcialmente palmeadas.
Endal, un labrador de asistencia británico, aprendió a sacar dinero del cajero.
Adoptar en vez de comprar
Casi un tercio de los perros que entran en protectoras son de raza o cruces muy reconocibles. Antes de comprar, merece la pena mirar.





