Elige bien de dónde viene
Un criador serio enseña a la madre, el entorno y las pruebas de salud. Y antes de comprar, mira en las protectoras.
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Señales de un criador serio
Te deja ver dónde viven los perros, no solo al cachorro. Te enseña a la madre y te habla del padre. Tiene pruebas de salud de los progenitores según la raza: radiografías de cadera y codo, pruebas oculares, test genéticos. No entrega antes de las 8 semanas. Te hace preguntas a ti, y muchas. Y se ofrece a recuperar al perro si algún día no puedes tenerlo.
Señales de alarma
Te cita en un parking o te lo lleva a casa. Tiene varias razas distintas disponibles siempre. Acepta el pago por adelantado sin contrato. No te deja ver a la madre, o la madre está esquelética y asustada. Ofrece «descuento por llevarte dos». Y sobre todo: tiene cachorros disponibles de inmediato, cuando un criador serio suele tener lista de espera.
La opción de la protectora
Casi un tercio de los perros que entran en protectoras españolas son de raza o cruces muy reconocibles. Existen además rescates especializados en una sola raza, que la conocen a fondo y te dirán con franqueza si encaja contigo. El perro suele llegar ya esterilizado, vacunado, con microchip y con su carácter conocido por la casa de acogida.
Adulto en vez de cachorro
Un adulto ya tiene el carácter formado: sabes si es tranquilo, si se lleva con gatos, si aguanta solo. Con un cachorro todo eso es una apuesta. Además te ahorras la etapa de mordisqueos, noches en vela y educación básica, que son unos meses exigentes.
En nuestra guía de adopción tienes los centros de acogida de las 52 provincias y los rescates especializados por raza, con los enlaces comprobados uno a uno.