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Keeshond, perro de tamaño mediano de Países Bajos, de pelo doble

Keeshond

El perro sonriente de las barcazas

También conocido como: Wolfspitz · Spitz lobo · Perro de las barcazas

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Keeshond, perro de tamaño mediano de Países Bajos, de pelo dobleKeeshond, perro de tamaño mediano de Países Bajos, de pelo doble (foto 2)Keeshond, perro de tamaño mediano de Países Bajos, de pelo doble (foto 3)Keeshond, perro de tamaño mediano de Países Bajos, de pelo doble (foto 4)Keeshond, perro de tamaño mediano de Países Bajos, de pelo doble (foto 5)Keeshond, perro de tamaño mediano de Países Bajos, de pelo doble (foto 6)

Ficha

43–48 cmAltura
14–20 kgPeso
12–15 añosEsperanza de vida
60 min/díaEjercicio diario
GrupoNórdico
OrigenPaíses Bajos
TamañoMediano
PeloDoble, larguísimo y denso
ColoresGris lobo con sombreado negro
HipoalergénicoNo
Origen de la razas. XVIII
Camada típica*4 a 7 cachorros
Coste estimado*1610 – 2230 € al año

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* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de aseo y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.

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Cómo es

Vivía en las barcazas de los canales holandeses como vigilante y compañero, y se convirtió en símbolo del partido patriota del siglo XVIII. Sus 'gafas' —las líneas oscuras que rodean los ojos— son un rasgo exigido por el estándar. Es sociable, muy alegre y bastante ladrador. Es la talla grande del Spitz Alemán y fue el símbolo del partido patriota holandés en el siglo XVIII, tanto que cuando perdieron la revuelta mucha gente se deshizo de sus perros para no significarse. Vivía en las barcazas de los canales, avisando de todo lo que se acercaba. Es de los perros más sociables del grupo nórdico, pero ladra bastante y su manto doble suelta muchísimo dos veces al año.

Carácter

AlegreVocalSociableMuy apegado
Energía
3/5
Con niños
5/5
Con perros
4/5
Con gatos
4/5
Adiestramiento
5/5
Nivel de ladridomenos es mejor
5/5
Caída de pelomenos es mejor
5/5
Necesidad de peluqueríamenos es mejor
4/5
Robustez de salud
3/5
Apto para piso
4/5
Aguanta la soledad
2/5
Apto para novatos
4/5
cuanto más, mejor cuanto menos, mejor

Cuidados

Cepillado dos veces por semana y muda abundante dos veces al año. No raparlo nunca. Trabajar el control del ladrido. Ejercicio moderado. Necesita compañía: no lleva bien la soledad prolongada.

Salud

Displasia de cadera, hiperparatiroidismo primario, epilepsia, luxación de rótula e hipotiroidismo.

Información divulgativa sobre tendencias de la raza, no un diagnóstico. Cualquier síntoma debe valorarlo tu veterinario.

Cómo es de cachorro

Un cachorro de Keeshond llega a casa a las ocho semanas pesando una fracción de lo que va a pesar de adulto, y tarda unos 12 meses en cerrar el crecimiento. Hasta entonces las articulaciones van por detrás del tamaño, y eso condiciona el ejercicio que puede hacer.

Su energía de adulto es media —3 sobre 5—, así que de cachorro tendrá rachas de actividad intensa seguidas de siestas largas. Las dos cosas son normales.

Aprende con mucha facilidad (5 sobre 5 en adiestramiento), y eso corta por los dos lados: aprende igual de rápido lo que le enseñas sin querer. Si le abres la puerta cuando ladra, ladrará.

La ventana de socialización se cierra hacia las dieciséis semanas y no vuelve a abrirse. Antes de esa fecha tiene que haber conocido, en pequeñas dosis y sin agobio, suelos distintos, ascensores, paraguas, bicicletas, niños, gente mayor y otros perros equilibrados. Esta raza parte con ventaja en tolerancia, pero la socialización no se salta por eso.

Un día normal con un Keeshond

Con un Keeshond adulto, un día normal son tres salidas: una corta al levantarse, otra al mediodía o a media tarde y una larga, que es donde se juega el día. En total, alrededor de 60 minutos de actividad, aunque el número que importa no es ese.

Lo que de verdad lo cansa no son los kilómetros, es el olfato. Un paseo lento dejándole oler todo lo que quiera vale más que uno rápido del doble de largo, y eso es cierto en cualquier raza.

Tiene un ladrido marcado (5 sobre 5), que es parte de para lo que se crió. Si vives con vecinos pegados, conviene trabajar desde cachorro el «ya vale» y no reforzar el ladrido con atención, ni siquiera para regañar. Se reduce mucho; desaparecer, no desaparece.

Lleva mal quedarse solo (2 sobre 5). Eso no se arregla con más ejercicio: se entrena aparte, saliendo y volviendo muchas veces al día empezando por segundos, y con un juguete relleno que solo aparezca cuando te vas. Si trabajas fuera ocho horas, cuenta con un paseador a mediodía.

En cuidados diarios, esta raza pide bastante: cepillado frecuente y peluquería cada seis u ocho semanas, que son entre 400 y 600 € al año durante toda su vida. Si eso no encaja en el presupuesto, conviene saberlo antes y no después.

Qué darle de comer

Un Keeshond adulto de unos 17 kg con actividad normal necesita alrededor de 938 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 261 gramos, repartidos en dos tomas. En dinero, la comida le va a costar del orden de 560 € al año. Son cifras de partida: quien manda es el cuerpo del perro, y tienes que notarle las costillas pasando la mano sin apretar.

Los premios cuentan como comida y pueden ser el diez o el veinte por ciento de lo que come al día. Pésale la ración con una báscula en vez de usar un vaso, y ajústala cada dos semanas según lo que veas y lo que marque el peso.

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Qué esperar en cada etapa

Los primeros seis meses

Todo pasa aquí. Socialización antes de las dieciséis semanas, pauta de vacunas, dentición y las normas de casa, que se ponen ahora o no se ponen. Es la etapa que más determina los 14 años siguientes y la que menos se puede recuperar después.

De los seis meses a los dos años

La adolescencia, que es cuando más gente se arrepiente. Prueba límites, se le olvida lo aprendido y aunque en esta raza es más llevadera, sigue existiendo. Es el momento de consolidar la correa, la llamada y el quedarse solo.

De los dos a los 8 años

Su mejor momento. Ya es el perro que va a ser, con el carácter hecho y el cuerpo entero. Es la etapa para el deporte canino, los viajes y las rutinas largas. Una revisión al año con vacunas y antiparasitarios, y control de peso, que es lo que más alarga la vida.

A partir de los 8

Entra en la etapa senior, que en una raza mediano empieza pronto. Los primeros signos no son cojear: son dudar antes de subir al sofá y tardar más en levantarse, y casi siempre es dolor articular, que se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica y cambiar un paseo largo por varios cortos.

El final

La esperanza de vida de esta raza está entre los 12 y los 15 años. Mantenerlo delgado toda su vida es lo que más puede estirarla: en los estudios con labradores, los perros mantenidos en su peso vivieron alrededor de dos años más.

Si vas a comprar uno

Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el cachorro importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza son cinco: ¿puedo ver a la madre, en su casa, con la camada? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y cuántas razas crías? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si dentro de dos años no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, vete.

Su salud media está en 3 sobre 5, en la parte media de la tabla.

Y lo que dice la ley en España: entrega a partir de las ocho semanas, con microchip puesto y registrado, cartilla veterinaria y primera vacunación. El criador tiene que estar dado de alta como núcleo zoológico y facilitarte el número, que puedes comprobar.

Con qué se confunde

Curiosidades

Debe su nombre a Cornelis 'Kees' de Gyselaer, líder patriota holandés que lo usó como símbolo.

Las 'gafas' alrededor de sus ojos son obligatorias en el estándar.

Vivía en las barcazas de los canales: por eso se adapta bien a espacios pequeños.

Cuando se tumba, coloca las patas traseras a un lado en la llamada 'postura de Keeshond'.

Adoptar en vez de comprar

Casi un tercio de los perros que entran en protectoras son de raza o cruces muy reconocibles. Antes de comprar, merece la pena mirar.

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