Husky Siberiano
También conocido como: Siberian Husky · Husky · Perro lobo






Ficha
Calcular lo que te costaría a ti, con tu situación →
* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de aseo y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.
¿Encaja este perro contigo? Haz el test —nueve preguntas— y verás aquí tu porcentaje de compatibilidad con Husky Siberiano y con cualquier otra raza. Hacer el test
Cómo es
Criado por el pueblo chukchi para tirar de trineos ligeros durante jornadas enteras con muy poca comida. Es sociable hasta con desconocidos —pésimo guardián—, pero obedece cuando le parece. Su instinto de fuga es legendario: salta, cava y escala. No ladra: aúlla y 'habla'. Está construido para correr ochenta kilómetros al día a cuarenta bajo cero, y eso no se apaga por vivir en un piso de Sevilla. Es la raza que más aparece en protectoras después de las de caza, casi siempre por lo mismo: se escapa, no obedece la llamada, aúlla y destroza. No es un perro de guarda —saludaría al ladrón— ni un perro para novatos, y su manto no se rapa nunca.
Carácter
Cuidados
Jardín con valla alta y cimentada, nunca suelto en zona abierta. Ejercicio intenso a diario, mejor en frío. Cepillado semanal y diario en las dos mudas, que son espectaculares. Alta pulsión de presa: cuidado con gatos y animales pequeños. No soporta bien el calor extremo.
Salud
Displasia de cadera, cataratas juveniles, distrofia corneal, hipotiroidismo y dermatitis sensible al zinc.
Cómo es de cachorro
Un cachorro de Husky Siberiano llega a casa a las ocho semanas pesando una fracción de lo que va a pesar de adulto, y tarda unos 12 meses en cerrar el crecimiento. Hasta entonces las articulaciones van por detrás del tamaño, y eso condiciona el ejercicio que puede hacer.
Es un cachorro de mucha energía —5 sobre 5 de adulto— y la etapa difícil va de los seis meses a los dos años. En ese tramo es cuando más gente se arrepiente y cuando más ejemplares de esta raza acaban en protectoras. Con 120 minutos diarios bien repartidos y trabajo mental, se pasa sin drama.
No es una raza fácil de educar (2 sobre 5): no obedece por complacer, sino cuando le compensa. Sesiones cortas, premios buenos y cero imposición. Con presión se cierra.
La ventana de socialización se cierra hacia las dieciséis semanas y no vuelve a abrirse. Antes de esa fecha tiene que haber conocido, en pequeñas dosis y sin agobio, suelos distintos, ascensores, paraguas, bicicletas, niños, gente mayor y otros perros equilibrados. Esta raza parte con ventaja en tolerancia, pero la socialización no se salta por eso.
Un día normal con un Husky Siberiano
Con un Husky Siberiano adulto, un día normal son tres salidas: una corta al levantarse, otra al mediodía o a media tarde y una larga, que es donde se juega el día. En total, alrededor de 120 minutos de actividad, aunque el número que importa no es ese.
Lo que importa es la proporción entre patas y cabeza. En una raza de energía 5 sobre 5, salir a correr no relaja: entrena, sube la adrenalina y además lo pone en mejor forma cada semana, con lo que la semana siguiente necesita más. La mitad de ese tiempo debería ser olfato y trabajo mental: buscar comida escondida, aprender algo nuevo, resolver un juguete dispensador. Veinte minutos de eso cansan más que una hora de pelota, y se nota la misma tarde.
Tiene un ladrido marcado (4 sobre 5), que es parte de para lo que se crió. Si vives con vecinos pegados, conviene trabajar desde cachorro el «ya vale» y no reforzar el ladrido con atención, ni siquiera para regañar. Se reduce mucho; desaparecer, no desaparece.
Lleva mal quedarse solo (2 sobre 5). Eso no se arregla con más ejercicio: se entrena aparte, saliendo y volviendo muchas veces al día empezando por segundos, y con un juguete relleno que solo aparezca cuando te vas. Si trabajas fuera ocho horas, cuenta con un paseador a mediodía.
No necesita peluquería, pero suelta mucho pelo (5 sobre 5): cepillado un par de veces por semana y a diario en temporada de muda, o vivirás cubierto.
Qué darle de comer
Un Husky Siberiano adulto de unos 22 kg con actividad normal necesita alrededor de 1118 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 311 gramos, repartidos en dos tomas. En dinero, la comida le va a costar del orden de 560 € al año. Son cifras de partida: quien manda es el cuerpo del perro, y tienes que notarle las costillas pasando la mano sin apretar.
Los premios cuentan como comida y pueden ser el diez o el veinte por ciento de lo que come al día. Pésale la ración con una báscula en vez de usar un vaso, y ajústala cada dos semanas según lo que veas y lo que marque el peso.
Calcular su ración exacta con tu pienso →
Qué esperar en cada etapa
Todo pasa aquí. Socialización antes de las dieciséis semanas, pauta de vacunas, dentición y las normas de casa, que se ponen ahora o no se ponen. Es la etapa que más determina los 13 años siguientes y la que menos se puede recuperar después.
La adolescencia, que es cuando más gente se arrepiente. Prueba límites, se le olvida lo aprendido y en esta raza, con la energía que tiene, puede ser intensa de verdad. Es el momento de consolidar la correa, la llamada y el quedarse solo.
Su mejor momento. Ya es el perro que va a ser, con el carácter hecho y el cuerpo entero. Es la etapa para el deporte canino, los viajes y las rutinas largas. Una revisión al año con vacunas y antiparasitarios, y control de peso, que es lo que más alarga la vida.
Entra en la etapa senior, que en una raza mediano empieza pronto. Los primeros signos no son cojear: son dudar antes de subir al sofá y tardar más en levantarse, y casi siempre es dolor articular, que se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica y cambiar un paseo largo por varios cortos.
La esperanza de vida de esta raza está entre los 12 y los 14 años. Mantenerlo delgado toda su vida es lo que más puede estirarla: en los estudios con labradores, los perros mantenidos en su peso vivieron alrededor de dos años más.
Si vas a comprar uno
Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el cachorro importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza son cinco: ¿puedo ver a la madre, en su casa, con la camada? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y cuántas razas crías? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si dentro de dos años no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, vete.
En esta raza en concreto, pide además revisión oftalmológica anual de los progenitores. Un criador serio los tiene y los enseña sin que se los pidas; si te dice que «no hacen falta porque están todos sanos», ya sabes bastante.
Es una raza relativamente sana (4 sobre 5), lo cual no exime de pedir pruebas: la media de la raza no dice nada del ejemplar concreto que te vas a llevar.
Y lo que dice la ley en España: entrega a partir de las ocho semanas, con microchip puesto y registrado, cartilla veterinaria y primera vacunación. El criador tiene que estar dado de alta como núcleo zoológico y facilitarte el número, que puedes comprobar.
Con qué se confunde
Curiosidades
En 1925 una posta de trineos con huskies llevó el suero de la difteria a Nome: la carrera Iditarod lo conmemora.
Balto y Togo son sus dos héroes históricos; Togo recorrió el tramo más largo y peligroso.
Su manto aísla hasta -50 °C y refleja el calor en verano: nunca se le debe rapar.
Puede correr más de 150 km en un día tirando de un trineo.
Adoptar en vez de comprar
Casi un tercio de los perros que entran en protectoras son de raza o cruces muy reconocibles. Antes de comprar, merece la pena mirar.





