Lapphund Finlandés
También conocido como: Suomenlapinkoira · Finnish Lapphund · Lappy






Fotos: Pleple2000 (CC BY-SA 3.0) · Apdevries [2] (CC BY-SA 2.5) · Svenska Mässan from Sweden (CC BY 2.0) · Apdevries (CC BY-SA 2.5), vía Wikimedia Commons.
Ficha
Calcular lo que te costaría a ti, con tu situación →
* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de aseo y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.
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Cómo es
Los sami de Laponia lo usaban para pastorear renos en condiciones árticas. Su manto es uno de los más densos del mundo canino. Es dulce, sociable y muy fácil de tratar, con una tendencia clara a ladrar —era su herramienta de trabajo— y una gran resistencia al frío. Los sami lo usaban para conducir renos, un trabajo que exige esquivar cornamentas y avisar a ladridos, así que es ágil, rapidísimo y bastante hablador. Su manto doble aguanta cuarenta bajo cero y suelta el subpelo entero dos veces al año. Es muy sociable, cariñoso con los niños y de los perros nórdicos más fáciles de educar, aunque conserva la independencia de la familia.
Carácter
Cuidados
Cepillado dos veces por semana y mudas enormes dos veces al año. Control del ladrido. No tolera el calor. Ejercicio diario y trabajo mental. Es de los nórdicos más sociables y fáciles para una familia.
Salud
Atrofia progresiva de retina (con test genético disponible), displasia de cadera, cataratas y enfermedad de Addison.
Cómo es de cachorro
Un cachorro de Lapphund Finlandés llega a casa a las ocho semanas pesando una fracción de lo que va a pesar de adulto, y tarda unos 12 meses en cerrar el crecimiento. Hasta entonces las articulaciones van por detrás del tamaño, y eso condiciona el ejercicio que puede hacer.
Es un cachorro de mucha energía —4 sobre 5 de adulto— y la etapa difícil va de los seis meses a los dos años. En ese tramo es cuando más gente se arrepiente y cuando más ejemplares de esta raza acaban en protectoras. Con 75 minutos diarios bien repartidos y trabajo mental, se pasa sin drama.
Aprende con mucha facilidad (4 sobre 5 en adiestramiento), y eso corta por los dos lados: aprende igual de rápido lo que le enseñas sin querer. Si le abres la puerta cuando ladra, ladrará.
La ventana de socialización se cierra hacia las dieciséis semanas y no vuelve a abrirse. Antes de esa fecha tiene que haber conocido, en pequeñas dosis y sin agobio, suelos distintos, ascensores, paraguas, bicicletas, niños, gente mayor y otros perros equilibrados. Esta raza parte con ventaja en tolerancia, pero la socialización no se salta por eso.
Un día normal con un Lapphund Finlandés
Con un Lapphund Finlandés adulto, un día normal son tres salidas: una corta al levantarse, otra al mediodía o a media tarde y una larga, que es donde se juega el día. En total, alrededor de 75 minutos de actividad, aunque el número que importa no es ese.
Lo que importa es la proporción entre patas y cabeza. En una raza de energía 4 sobre 5, salir a correr no relaja: entrena, sube la adrenalina y además lo pone en mejor forma cada semana, con lo que la semana siguiente necesita más. La mitad de ese tiempo debería ser olfato y trabajo mental: buscar comida escondida, aprender algo nuevo, resolver un juguete dispensador. Veinte minutos de eso cansan más que una hora de pelota, y se nota la misma tarde.
Tiene un ladrido marcado (5 sobre 5), que es parte de para lo que se crió. Si vives con vecinos pegados, conviene trabajar desde cachorro el «ya vale» y no reforzar el ladrido con atención, ni siquiera para regañar. Se reduce mucho; desaparecer, no desaparece.
Lleva mal quedarse solo (2 sobre 5). Eso no se arregla con más ejercicio: se entrena aparte, saliendo y volviendo muchas veces al día empezando por segundos, y con un juguete relleno que solo aparezca cuando te vas. Si trabajas fuera ocho horas, cuenta con un paseador a mediodía.
No necesita peluquería, pero suelta mucho pelo (5 sobre 5): cepillado un par de veces por semana y a diario en temporada de muda, o vivirás cubierto.
Qué darle de comer
Un Lapphund Finlandés adulto de unos 20 kg con actividad normal necesita alrededor de 1039 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 289 gramos, repartidos en dos tomas. En dinero, la comida le va a costar del orden de 560 € al año. Son cifras de partida: quien manda es el cuerpo del perro, y tienes que notarle las costillas pasando la mano sin apretar.
Los premios cuentan como comida y pueden ser el diez o el veinte por ciento de lo que come al día. Pésale la ración con una báscula en vez de usar un vaso, y ajústala cada dos semanas según lo que veas y lo que marque el peso.
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Qué esperar en cada etapa
Todo pasa aquí. Socialización antes de las dieciséis semanas, pauta de vacunas, dentición y las normas de casa, que se ponen ahora o no se ponen. Es la etapa que más determina los 14 años siguientes y la que menos se puede recuperar después.
La adolescencia, que es cuando más gente se arrepiente. Prueba límites, se le olvida lo aprendido y en esta raza, con la energía que tiene, puede ser intensa de verdad. Es el momento de consolidar la correa, la llamada y el quedarse solo.
Su mejor momento. Ya es el perro que va a ser, con el carácter hecho y el cuerpo entero. Es la etapa para el deporte canino, los viajes y las rutinas largas. Una revisión al año con vacunas y antiparasitarios, y control de peso, que es lo que más alarga la vida.
Entra en la etapa senior, que en una raza mediano empieza pronto. Los primeros signos no son cojear: son dudar antes de subir al sofá y tardar más en levantarse, y casi siempre es dolor articular, que se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica y cambiar un paseo largo por varios cortos.
La esperanza de vida de esta raza está entre los 12 y los 15 años. Mantenerlo delgado toda su vida es lo que más puede estirarla: en los estudios con labradores, los perros mantenidos en su peso vivieron alrededor de dos años más.
Si vas a comprar uno
Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el cachorro importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza son cinco: ¿puedo ver a la madre, en su casa, con la camada? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y cuántas razas crías? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si dentro de dos años no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, vete.
Es una raza relativamente sana (4 sobre 5), lo cual no exime de pedir pruebas: la media de la raza no dice nada del ejemplar concreto que te vas a llevar.
Y lo que dice la ley en España: entrega a partir de las ocho semanas, con microchip puesto y registrado, cartilla veterinaria y primera vacunación. El criador tiene que estar dado de alta como núcleo zoológico y facilitarte el número, que puedes comprobar.
Con qué se confunde
Curiosidades
Pastorea renos, no ovejas: su técnica se basa en la voz y el movimiento.
Es una de las razas más populares dentro de Finlandia y casi desconocida fuera.
Su manto aísla hasta -40 °C.
Los sami lo consideraban miembro de la familia, no herramienta de trabajo.
Adoptar en vez de comprar
Casi un tercio de los perros que entran en protectoras son de raza o cruces muy reconocibles. Antes de comprar, merece la pena mirar.





