Gran Danés
También conocido como: Dogo Alemán · Deutsche Dogge · Great Dane






Ficha
Calcular lo que te costaría a ti, con tu situación →
* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de aseo y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.
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Cómo es
Pese al nombre es alemán, criado para cazar jabalíes y después como perro de guarda de la nobleza. Hoy es uno de los perros más tranquilos y afectuosos que existen, con la peculiar costumbre de creerse un perro faldero de 70 kilos. Su gran tragedia es la brevedad de su vida. Le llaman el Apolo de los perros y es difícil discutirlo: puede medir más de un metro a la cruz y mirar de pie a los ojos a una persona sentada. Por dentro es un perro tranquilo y hogareño al que le basta con dos paseos largos. Lo duro es lo otro: crece hasta los dos años, la torsión gástrica es una amenaza constante y rara vez pasa de los nueve años, así que quererlo sale caro en todos los sentidos.
Carácter
Cuidados
Ejercicio moderado y controlado; nada de carreras largas ni escaleras antes de los 18 meses. Dos o tres comidas pequeñas al día y reposo tras comer para reducir el riesgo de torsión gástrica, su principal causa de muerte súbita. Camas gruesas para evitar callos y bursitis.
Salud
Torsión gástrica (muchos criadores recomiendan gastropexia preventiva), miocardiopatía dilatada, displasia, osteosarcoma y síndrome de wobbler.
Cómo es de cachorro
Un cachorro de Gran Danés llega a casa a las ocho semanas pesando una fracción de lo que va a pesar de adulto, y tarda unos 18 meses en cerrar el crecimiento. Al ser gigante, multiplica su peso por más de cincuenta en un año y sus articulaciones van muy por detrás de su tamaño. Es la etapa más delicada de toda su vida.
Su energía de adulto es media —3 sobre 5—, así que de cachorro tendrá rachas de actividad intensa seguidas de siestas largas. Las dos cosas son normales.
Aprende con mucha facilidad (4 sobre 5 en adiestramiento), y eso corta por los dos lados: aprende igual de rápido lo que le enseñas sin querer. Si le abres la puerta cuando ladra, ladrará.
La ventana de socialización se cierra hacia las dieciséis semanas y no vuelve a abrirse. Antes de esa fecha tiene que haber conocido, en pequeñas dosis y sin agobio, suelos distintos, ascensores, paraguas, bicicletas, niños, gente mayor y otros perros equilibrados. Esta raza parte con ventaja en tolerancia, pero la socialización no se salta por eso.
Y lo más importante de todo en una raza de su tamaño: nada de saltos, nada de bajar escaleras a diario y nada de correr al lado de una bici hasta los 18 meses. Pienso específico de cachorro de raza gigante, que lleva menos calcio y menos energía a propósito. Saltarse esto es la forma más segura de tener un perro de 70 kilos con displasia a los cuatro años.
Un día normal con un Gran Danés
Con un Gran Danés adulto, un día normal son tres salidas: una corta al levantarse, otra al mediodía o a media tarde y una larga, que es donde se juega el día. En total, alrededor de 60 minutos de actividad, aunque el número que importa no es ese.
Lo que de verdad lo cansa no son los kilómetros, es el olfato. Un paseo lento dejándole oler todo lo que quiera vale más que uno rápido del doble de largo, y eso es cierto en cualquier raza.
El mantenimiento del pelo es sencillo: cepillado una o dos veces por semana y poco más.
Qué darle de comer
Un Gran Danés adulto de unos 70 kg con actividad normal necesita alrededor de 2710 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 753 gramos, repartidos en dos tomas. En dinero, la comida le va a costar del orden de 1150 € al año. Son cifras de partida: quien manda es el cuerpo del perro, y tienes que notarle las costillas pasando la mano sin apretar.
Mientras crece necesita pienso específico de su talla, con menos calcio y menos energía, para que el hueso se forme despacio. El cambio a alimento de adulto no se hace al cumplir el año, sino cuando cierra el crecimiento, hacia los 18 meses.
Los premios cuentan como comida y pueden ser el diez o el veinte por ciento de lo que come al día. Pésale la ración con una báscula en vez de usar un vaso, y ajústala cada dos semanas según lo que veas y lo que marque el peso.
Calcular su ración exacta con tu pienso →
Qué esperar en cada etapa
Todo pasa aquí. Socialización antes de las dieciséis semanas, pauta de vacunas, dentición y las normas de casa, que se ponen ahora o no se ponen. Es la etapa que más determina los 9 años siguientes y la que menos se puede recuperar después.
La adolescencia, que es cuando más gente se arrepiente. Prueba límites, se le olvida lo aprendido y aunque en esta raza es más llevadera, sigue existiendo. Hasta los 18 meses, nada de ejercicio de impacto.
Su mejor momento. Ya es el perro que va a ser, con el carácter hecho y el cuerpo entero. Es la etapa para el deporte canino, los viajes y las rutinas largas. Una revisión al año con vacunas y antiparasitarios, y control de peso, que es lo que más alarga la vida.
Entra en la etapa senior, que en una raza gigante empieza pronto. Los primeros signos no son cojear: son dudar antes de subir al sofá y tardar más en levantarse, y casi siempre es dolor articular, que se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica y cambiar un paseo largo por varios cortos.
La esperanza de vida de esta raza está entre los 7 y los 10 años. Es corta, y es la contrapartida dura de elegir un perro grande: a los cinco ya es un perro maduro. Conviene saberlo de entrada, sobre todo si hay niños en casa.
Si vas a comprar uno
Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el cachorro importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza son cinco: ¿puedo ver a la madre, en su casa, con la camada? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y cuántas razas crías? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si dentro de dos años no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, vete.
En esta raza en concreto, pide además radiografías oficiales de displasia de cadera y de codo de los dos progenitores. Un criador serio los tiene y los enseña sin que se los pidas; si te dice que «no hacen falta porque están todos sanos», ya sabes bastante.
Es una raza con una carga hereditaria importante —2 sobre 5 en salud—, así que aquí elegir criador cambia por completo lo que vas a vivir y lo que vas a pagar durante doce años. No es un detalle: es la decisión.
Y lo que dice la ley en España: entrega a partir de las ocho semanas, con microchip puesto y registrado, cartilla veterinaria y primera vacunación. El criador tiene que estar dado de alta como núcleo zoológico y facilitarte el número, que puedes comprobar.
Con qué se confunde
Curiosidades
Zeus, el perro más alto registrado, medía 1,11 m a la cruz y 2,2 m erguido.
Scooby-Doo es un Gran Danés.
Los arlequines proceden de un gen que, mal cruzado, produce cachorros inviables.
Crece de 500 g al nacer a más de 50 kg en un año: uno de los desarrollos más rápidos del reino animal.
Adoptar en vez de comprar
Casi un tercio de los perros que entran en protectoras son de raza o cruces muy reconocibles. Antes de comprar, merece la pena mirar.





