Pastor Vasco
También conocido como: Euskal Artzain Txakurra · Perro de Pastor Vasco · Basque Shepherd





Fotos: Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0) · Euskal Artzain Txakurraren Adiskideak (CC BY-SA 4.0) · Artsuaga (CC BY-SA 4.0) · Canarian (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.
Ficha
Calcular lo que te costaría a ti, con tu situación →
* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de aseo y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.
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Variedades
Dos variedades
Cómo es
Es el perro del caserío vasco: conduce el rebaño, vigila la casa y avisa de todo lo que se mueve. Se reconoció como raza en 1995, aunque lleva siglos trabajando en los montes de Euskadi y Navarra. Es listísimo, muy trabajador y de una fidelidad casi incómoda: elige a una persona y la sigue a todas partes. Necesita una vida activa; encerrado en un piso sin tarea se vuelve ansioso y ladrador.
Carácter
Cuidados
Cepillado semanal, más frecuente en la variedad Iletsua y a diario en la muda. Necesita casi dos horas diarias entre ejercicio y trabajo mental: pastoreo, agility, obediencia, olfato. Trabajar el ladrido desde cachorro. No encaja en un piso salvo que tengas un plan diario muy serio.
Salud
Raza de trabajo, sana y longeva. Displasia de cadera y atrofia progresiva de retina son lo que conviene descartar en los padres.
Cómo es de cachorro
Un cachorro de Pastor Vasco llega a casa a las ocho semanas pesando una fracción de lo que va a pesar de adulto, y tarda unos 12 meses en cerrar el crecimiento. Hasta entonces las articulaciones van por detrás del tamaño, y eso condiciona el ejercicio que puede hacer.
Es un cachorro de mucha energía —5 sobre 5 de adulto— y la etapa difícil va de los seis meses a los dos años. En ese tramo es cuando más gente se arrepiente y cuando más ejemplares de esta raza acaban en protectoras. Con 105 minutos diarios bien repartidos y trabajo mental, se pasa sin drama.
Aprende con mucha facilidad (5 sobre 5 en adiestramiento), y eso corta por los dos lados: aprende igual de rápido lo que le enseñas sin querer. Si le abres la puerta cuando ladra, ladrará.
La ventana de socialización se cierra hacia las dieciséis semanas y no vuelve a abrirse. Antes de esa fecha tiene que haber conocido, en pequeñas dosis y sin agobio, suelos distintos, ascensores, paraguas, bicicletas, niños, gente mayor y otros perros equilibrados. Esta raza parte con ventaja en tolerancia, pero la socialización no se salta por eso.
Un día normal con un Pastor Vasco
Con un Pastor Vasco adulto, un día normal son tres salidas: una corta al levantarse, otra al mediodía o a media tarde y una larga, que es donde se juega el día. En total, alrededor de 105 minutos de actividad, aunque el número que importa no es ese.
Lo que importa es la proporción entre patas y cabeza. En una raza de energía 5 sobre 5, salir a correr no relaja: entrena, sube la adrenalina y además lo pone en mejor forma cada semana, con lo que la semana siguiente necesita más. La mitad de ese tiempo debería ser olfato y trabajo mental: buscar comida escondida, aprender algo nuevo, resolver un juguete dispensador. Veinte minutos de eso cansan más que una hora de pelota, y se nota la misma tarde.
Tiene un ladrido marcado (4 sobre 5), que es parte de para lo que se crió. Si vives con vecinos pegados, conviene trabajar desde cachorro el «ya vale» y no reforzar el ladrido con atención, ni siquiera para regañar. Se reduce mucho; desaparecer, no desaparece.
Lleva mal quedarse solo (2 sobre 5). Eso no se arregla con más ejercicio: se entrena aparte, saliendo y volviendo muchas veces al día empezando por segundos, y con un juguete relleno que solo aparezca cuando te vas. Si trabajas fuera ocho horas, cuenta con un paseador a mediodía.
El mantenimiento del pelo es sencillo: cepillado una o dos veces por semana y poco más.
Qué darle de comer
Un Pastor Vasco adulto de unos 27 kg con actividad normal necesita alrededor de 1308 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 363 gramos, repartidos en dos tomas. En dinero, la comida le va a costar del orden de 560 € al año. Son cifras de partida: quien manda es el cuerpo del perro, y tienes que notarle las costillas pasando la mano sin apretar.
Los premios cuentan como comida y pueden ser el diez o el veinte por ciento de lo que come al día. Pésale la ración con una báscula en vez de usar un vaso, y ajústala cada dos semanas según lo que veas y lo que marque el peso.
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Qué esperar en cada etapa
Todo pasa aquí. Socialización antes de las dieciséis semanas, pauta de vacunas, dentición y las normas de casa, que se ponen ahora o no se ponen. Es la etapa que más determina los 14 años siguientes y la que menos se puede recuperar después.
La adolescencia, que es cuando más gente se arrepiente. Prueba límites, se le olvida lo aprendido y en esta raza, con la energía que tiene, puede ser intensa de verdad. Es el momento de consolidar la correa, la llamada y el quedarse solo.
Su mejor momento. Ya es el perro que va a ser, con el carácter hecho y el cuerpo entero. Es la etapa para el deporte canino, los viajes y las rutinas largas. Una revisión al año con vacunas y antiparasitarios, y control de peso, que es lo que más alarga la vida.
Entra en la etapa senior, que en una raza mediano empieza pronto. Los primeros signos no son cojear: son dudar antes de subir al sofá y tardar más en levantarse, y casi siempre es dolor articular, que se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica y cambiar un paseo largo por varios cortos.
La esperanza de vida de esta raza está entre los 12 y los 15 años. Mantenerlo delgado toda su vida es lo que más puede estirarla: en los estudios con labradores, los perros mantenidos en su peso vivieron alrededor de dos años más.
Si vas a comprar uno
Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el cachorro importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza son cinco: ¿puedo ver a la madre, en su casa, con la camada? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y cuántas razas crías? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si dentro de dos años no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, vete.
En esta raza en concreto, pide además radiografías oficiales de displasia de cadera y de codo de los dos progenitores. Un criador serio los tiene y los enseña sin que se los pidas; si te dice que «no hacen falta porque están todos sanos», ya sabes bastante.
Es una raza relativamente sana (5 sobre 5), lo cual no exime de pedir pruebas: la media de la raza no dice nada del ejemplar concreto que te vas a llevar.
Y lo que dice la ley en España: entrega a partir de las ocho semanas, con microchip puesto y registrado, cartilla veterinaria y primera vacunación. El criador tiene que estar dado de alta como núcleo zoológico y facilitarte el número, que puedes comprobar.
Con qué se confunde
Curiosidades
No se reconoció oficialmente como raza hasta 1995, pese a llevar siglos en los caseríos.
Conduce el ganado ladrando y mordisqueando los corvejones, sin llegar a hacer daño.
Está emparentado con el Pastor de las Landas francés y con otros pastores del arco pirenaico.
Sus dos variedades pueden aparecer en la misma camada.
Adoptar en vez de comprar
Casi un tercio de los perros que entran en protectoras son de raza o cruces muy reconocibles. Antes de comprar, merece la pena mirar.





