Razas de perro lebrel
Cazan por vista y a velocidad de vértigo, y luego duermen dieciocho horas. Son, probablemente, los mejores perros de piso que existen, y en España los más abandonados. 8 razas con ficha completa.
Borzoi / Galgo Ruso
Gigante · Lebrel · 9–14 años
La aristocracia rusa hecha perro
Deerhound Escocés
Gigante · Lebrel · 8–11 años
El caballero real de los perros
Galgo Afgano
Grande · Lebrel · 12–14 años
La aristocracia con cuatro patas
Galgo Español
Grande · Lebrel · 12–14 años
El rey del sofá
Galgo Italiano
Pequeño · Lebrel · 14–15 años
Un galgo de bolsillo
Lebrel Irlandés / Wolfhound
Gigante · Lebrel · 6–10 años
El perro más alto del mundo
Saluki
Grande · Lebrel · 12–14 años
El regalo real de Alá
Whippet
Mediano · Lebrel · 12–15 años
El rayo del sofá
Galgos y lebreles: las razas más rápidas y más tranquilas en casa
Velocistas, no fondistas
Un galgo alcanza más de sesenta kilómetros por hora en tres zancadas y luego necesita descansar. Está construido para explotar durante medio minuto, no para trotar durante horas. Por eso, contra lo que todo el mundo supone, no necesitan «correr todo el día»: con dos paseos tranquilos y una carrera suelta en sitio vallado un par de veces por semana están cubiertos. Su apodo en inglés, «el atleta de sofá», es literal.
Por qué funcionan tan bien en un piso
Son silenciosos —muchos ladran dos o tres veces al año—, no huelen porque tienen muy poca grasa en la piel, sueltan poco pelo, no suelen ser destructivos y no piden atención constante. Se colocan en su sitio y desaparecen. Para un edificio con vecinos pegados es difícil encontrar algo mejor, y eso choca de frente con la idea de que un perro de treinta kilos necesita jardín.
Cuidados que sí son distintos
Al tener tan poca grasa corporal pasan frío de verdad: abrigo en invierno y cama gruesa todo el año, porque tumbados sobre suelo duro se hacen llagas en los codos. Son sensibles a la anestesia y tu veterinario debe saberlo. La piel se les corta con facilidad. Y necesitan collar de tipo martingale, ancho, porque su cuello es más grueso que su cabeza y de un collar normal se sacan de un tirón.
La correa, que no se negocia
Cazan por vista. Cuando arrancan detrás de algo que se mueve dejan de oírte, y a esa velocidad un accidente es inmediato. No se sueltan nunca fuera de un espacio vallado, por muy bien que respondan a la llamada en casa. Con gatos depende del ejemplar: los rescates serios los prueban y te lo dicen con claridad.
El abandono en España
La temporada de caza menor termina entre enero y febrero, y a partir de ahí los rescates especializados se llenan de galgos y podencos. Hay organizaciones que llevan décadas dedicadas solo a ellos y siempre tienen perros esperando. Es, con diferencia, la adopción más fácil de conseguir en España y la que más gente repite.
Preguntas frecuentes
¿Un galgo necesita mucho ejercicio?
Menos de lo que parece. Dos paseos tranquilos al día y alguna carrera suelta en sitio cerrado bastan. Es un velocista, no un corredor de fondo, y en casa duerme casi todo el día.
¿Se llevan bien con gatos?
Depende mucho del ejemplar. Los rescates prueban a cada perro con gatos y te lo dicen; hay galgos que conviven perfectamente y otros que no deberían acercarse.
¿Por qué hay tantos galgos en adopción?
Porque su abandono está ligado al final de la temporada de caza, entre enero y febrero. Es un abandono estacional y masivo, y por eso existen rescates dedicados solo a esta raza.