Razas de perros gigantes
Más de 45 kg. Suelen ser los más tranquilos de carácter, pero viven menos y cuestan bastante más de mantener. 15 razas con ficha completa.
Borzoi / Galgo Ruso
Gigante · Lebrel · 9–14 años
La aristocracia rusa hecha perro
Boyero de Berna
Gigante · Trabajo · 7–10 años
El osito tricolor de los Alpes
Bullmastiff
Gigante · Molosoide · 7–9 años
El perro nocturno del guardabosques
Deerhound Escocés
Gigante · Lebrel · 8–11 años
El caballero real de los perros
Gran Danés
Gigante · Molosoide · 7–10 años
El gigante amable
Komondor
Gigante · Trabajo · 10–12 años
El guardián con rastas
Kuvasz
Gigante · Trabajo · 10–12 años
El guardián blanco de los reyes húngaros
Lebrel Irlandés / Wolfhound
Gigante · Lebrel · 6–10 años
El perro más alto del mundo
Leonberger
Gigante · Trabajo · 8–10 años
El león de Leonberg
Mastín Español
Gigante · Molosoide · 10–11 años
El guardián de la trashumancia
Mastín Inglés
Gigante · Molosoide · 6–10 años
El perro más pesado del mundo
Mastín Tibetano
Gigante · Molosoide · 10–14 años
El guardián del Himalaya
Montaña del Pirineo
Gigante · Trabajo · 10–12 años
El guardián blanco de las cumbres
San Bernardo
Gigante · Trabajo · 8–10 años
El rescatador de los Alpes
Terranova
Gigante · Trabajo · 8–10 años
El socorrista de cuatro patas
Perros gigantes: las razas de más de 45 kilos
Gigantes de cuerpo y de carácter
Por encima de los cuarenta y cinco kilos entran el mastín, el san bernardo, el gran danés, el terranova, el leonberger y unos pocos más. Casi todos comparten lo mismo: son sorprendentemente tranquilos en casa, poco ladradores, muy pacientes y de reacción lenta. La imagen de perro imponente no se corresponde con el carácter de la mayoría.
Lo que cuestan de verdad
Es la partida que más gente subestima. Más de 1.100 € al año solo en comida, medicación dosificada por peso, residencia más cara, y un coche que tiene que poder llevarlos. Una urgencia quirúrgica en un perro de sesenta kilos cuesta más que en uno de quince, porque todo va por peso, empezando por la anestesia.
Los años, que son pocos
Es la contrapartida dura. Un gran danés vive entre siete y diez años, un boyero de Berna a menudo no llega a los ocho, un mastín ronda los diez. A los cinco ya son perros maduros y hay que empezar a vigilar articulaciones y corazón. Quien elige un gigante firma una relación intensa y corta, y conviene saberlo antes, sobre todo si hay niños en casa.
La logística diaria
Un cuarto piso sin ascensor con un perro de sesenta kilos y artrosis es un problema que tendrás que resolver a brazo. Lo mismo con el veterinario, la bañera o el transporte público. Nada de esto es imposible, pero conviene pensarlo con doce años de horizonte y no solo con el cachorro delante.
Preguntas frecuentes
¿Los perros gigantes necesitan mucho ejercicio?
Menos de lo que parece: dos paseos largos diarios suelen bastar en un adulto. Lo que no toleran es el ejercicio de impacto de cachorros ni el calor.
¿Pueden vivir en un piso?
Sí, y son buenos inquilinos por lo tranquilos y poco ladradores que son. Los problemas son logísticos y económicos, no de comportamiento.
¿Por qué viven tan poco?
Porque crecen muy deprisa y su metabolismo envejece antes. Es la relación más constante del mundo canino: a más tamaño, menos años.