Pastor de Asia Central
También conocido como: Alabai · Perro de Asia Central



Fotos: Halalosirambankiskecskek (CC BY-SA 4.0) · https://kara-yulduz.com/asian_shepherd_dogs/females/vagshi (Webpage with photo (CC BY-SA 3.0) · Afru (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.
Ficha
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* Camada y coste son estimaciones orientativas a partir del tamaño y de las necesidades de aseo y salud de la raza, no cifras medidas de ejemplares concretos.
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Cómo es
Conocido como Alabai en su tierra, es un perro guardián de ganado antiquísimo de las estepas de Asia Central, uno de los menos «fabricados» por el ser humano: lo moldeó sobre todo la supervivencia, protegiendo rebaños y campamentos del lobo durante miles de años. De ahí viene todo lo que es: poderoso, calmado, seguro de sí mismo y profundamente independiente, con un instinto territorial y de guarda enorme. Con su familia es sereno y hasta cariñoso; ante una amenaza, formidable. Es, además, uno de los perros más sanos que existen, otra herencia de la selección natural. No es un perro de compañía al uso: necesita espacio, un dueño con experiencia que respete su independencia y una socialización cuidadosa. Para quien busca un guardián sereno y de hierro, es excepcional; para quien quiere un perro obediente y sociable con todos, no es su raza.
Carácter
Cuidados
Solo para dueños con experiencia y espacio. Fuerte instinto territorial y de guarda: socialización seria desde cachorro. Independiente, no orientado a la obediencia. Suele llevarse mal con otros perros. Pelo rústico, poco exigente.
Salud
Excepcionalmente sano y longevo para ser un gigante: la selección natural le ha dejado muy pocos problemas. A vigilar algo de displasia de cadera.
Cómo es de cachorro
Un cachorro de Pastor de Asia Central llega a casa a las ocho semanas pesando una fracción de lo que va a pesar de adulto, y tarda unos 18 meses en cerrar el crecimiento. Al ser gigante, multiplica su peso por más de cincuenta en un año y sus articulaciones van muy por detrás de su tamaño. Es la etapa más delicada de toda su vida.
Es un cachorro tranquilo comparado con la media, pero tranquilo no es lo mismo que sin necesidades: sigue necesitando salir varias veces al día y descubrir mundo.
No es una raza fácil de educar (2 sobre 5): no obedece por complacer, sino cuando le compensa. Sesiones cortas, premios buenos y cero imposición. Con presión se cierra.
La ventana de socialización se cierra hacia las dieciséis semanas y no vuelve a abrirse. Antes de esa fecha tiene que haber conocido, en pequeñas dosis y sin agobio, suelos distintos, ascensores, paraguas, bicicletas, niños, gente mayor y otros perros equilibrados. Lo que no conozca ahora le costará el triple después.
Y lo más importante de todo en una raza de su tamaño: nada de saltos, nada de bajar escaleras a diario y nada de correr al lado de una bici hasta los 18 meses. Pienso específico de cachorro de raza gigante, que lleva menos calcio y menos energía a propósito. Saltarse esto es la forma más segura de tener un perro de 60 kilos con displasia a los cuatro años.
Un día normal con un Pastor de Asia Central
Con un Pastor de Asia Central adulto, un día normal son tres salidas: una corta al levantarse, otra al mediodía o a media tarde y una larga, que es donde se juega el día. En total, alrededor de 60 minutos de actividad, aunque el número que importa no es ese.
Lo que de verdad lo cansa no son los kilómetros, es el olfato. Un paseo lento dejándole oler todo lo que quiera vale más que uno rápido del doble de largo, y eso es cierto en cualquier raza.
No necesita peluquería, pero suelta mucho pelo (4 sobre 5): cepillado un par de veces por semana y a diario en temporada de muda, o vivirás cubierto.
Qué darle de comer
Un Pastor de Asia Central adulto de unos 60 kg con actividad normal necesita alrededor de 2399 kilocalorías al día, que con un pienso seco corriente son unos 666 gramos, repartidos en dos tomas. En dinero, la comida le va a costar del orden de 1150 € al año. Son cifras de partida: quien manda es el cuerpo del perro, y tienes que notarle las costillas pasando la mano sin apretar.
Mientras crece necesita pienso específico de su talla, con menos calcio y menos energía, para que el hueso se forme despacio. El cambio a alimento de adulto no se hace al cumplir el año, sino cuando cierra el crecimiento, hacia los 18 meses.
Los premios cuentan como comida y pueden ser el diez o el veinte por ciento de lo que come al día. Pésale la ración con una báscula en vez de usar un vaso, y ajústala cada dos semanas según lo que veas y lo que marque el peso.
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Qué esperar en cada etapa
Todo pasa aquí. Socialización antes de las dieciséis semanas, pauta de vacunas, dentición y las normas de casa, que se ponen ahora o no se ponen. Es la etapa que más determina los 14 años siguientes y la que menos se puede recuperar después.
La adolescencia, que es cuando más gente se arrepiente. Prueba límites, se le olvida lo aprendido y aunque en esta raza es más llevadera, sigue existiendo. Hasta los 18 meses, nada de ejercicio de impacto.
Su mejor momento. Ya es el perro que va a ser, con el carácter hecho y el cuerpo entero. Es la etapa para el deporte canino, los viajes y las rutinas largas. Una revisión al año con vacunas y antiparasitarios, y control de peso, que es lo que más alarga la vida.
Entra en la etapa senior, que en una raza gigante empieza pronto. Los primeros signos no son cojear: son dudar antes de subir al sofá y tardar más en levantarse, y casi siempre es dolor articular, que se trata. Conviene pasar a dos revisiones al año con analítica y cambiar un paseo largo por varios cortos.
La esperanza de vida de esta raza está entre los 12 y los 15 años. Es corta, y es la contrapartida dura de elegir un perro grande: a los cinco ya es un perro maduro. Conviene saberlo de entrada, sobre todo si hay niños en casa.
Si vas a comprar uno
Si decides comprar en vez de adoptar, de dónde venga el cachorro importa más que el pedigrí. Las preguntas que valen para cualquier raza son cinco: ¿puedo ver a la madre, en su casa, con la camada? ¿Qué pruebas de salud tienen los padres y me las enseñas? ¿Cuántas camadas tienes al año y cuántas razas crías? ¿A qué edad entregas? ¿Qué pasa si dentro de dos años no puedo quedármelo? Si esquiva alguna, vete.
En esta raza en concreto, pide además radiografías oficiales de displasia de cadera y de codo de los dos progenitores. Un criador serio los tiene y los enseña sin que se los pidas; si te dice que «no hacen falta porque están todos sanos», ya sabes bastante.
Es una raza relativamente sana (5 sobre 5), lo cual no exime de pedir pruebas: la media de la raza no dice nada del ejemplar concreto que te vas a llevar.
Y lo que dice la ley en España: entrega a partir de las ocho semanas, con microchip puesto y registrado, cartilla veterinaria y primera vacunación. El criador tiene que estar dado de alta como núcleo zoológico y facilitarte el número, que puedes comprobar.
Con qué se confunde
Curiosidades
Es uno de los perros guardianes más antiguos y naturales que existen.
En Turkmenistán, el Alabai es un símbolo nacional.
Protege rebaños del lobo por toda Asia Central.
Apenas lo han modificado las exposiciones caninas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un Pastor de Asia Central?
Entre 12 y 15 años. El Pastor de Asia Central es de las razas más sanas que hay, y con cuidados normales lo habitual es llegar a la parte alta de esa horquilla. Lo que más se le vigila: excepcionalmente sano y longevo para ser un gigante: la selección natural le ha dejado muy pocos problemas. A vigilar algo de displasia de cadera.
¿Cuánto mide y cuánto pesa un Pastor de Asia Central?
El Pastor de Asia Central mide 65–78 cm a la cruz y pesa 40–79 kg. Es un perro gigante, y eso se nota en el coche, en la cama y en la factura del pienso, que es donde el tamaño se paga.
¿Cuánto ejercicio necesita un Pastor de Asia Central?
Unos 60–90 min al día. El Pastor de Asia Central se conforma con poco, y pasarse de ejercicio con él no aporta nada.
¿Es el Pastor de Asia Central un buen perro para niños?
El Pastor de Asia Central convive con niños sin problema, con las normas de siempre: no molestarlo mientras come o duerme, y supervisión con los más pequeños. Con sus 40–79 kg, además, hay que contar con que de un empujón sin mala intención tira a un niño pequeño.
¿Suelta mucho pelo un Pastor de Asia Central?
El Pastor de Asia Central tiene el pelo corto o largo, doble capa. Suelta bastante, y en primavera y otoño se multiplica. Con cepillarlo de vez en cuando basta.
¿Puede vivir un Pastor de Asia Central en un piso?
Un piso se le queda corto al Pastor de Asia Central: necesita espacio y salir mucho. Se puede hacer, pero es ir a contracorriente.
¿Es fácil de educar un Pastor de Asia Central?
Cuesta. El Pastor de Asia Central aprende, pero a su ritmo y si le compensa: hace falta paciencia y constancia. No es raza para empezar: pide experiencia previa.
¿Se lleva bien un Pastor de Asia Central con los gatos?
Cuesta. Con una presentación bien hecha y desde cachorro puede funcionar, pero con el Pastor de Asia Central no es algo que se pueda dar por hecho.
¿Cuánto cuesta mantener un Pastor de Asia Central?
Contando pienso, veterinario, vacunas, antiparasitarios y seguro, con un Pastor de Asia Central lo razonable es calcular entre 140 y 220 euros al mes. El cachorro es lo barato; lo caro son los 15 años siguientes.
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