Razas de perro de trabajo
El grupo de los oficios: perros criados para arrastrar, rescatar, cargar y guardar. Son grandes, serenos y sorprendentemente tranquilos en casa, y también los más caros de mantener y los que menos viven. 11 razas con ficha completa.
Boyero de Berna
Gigante · Trabajo · 7–10 años
El osito tricolor de los Alpes
Dálmata
Grande · Trabajo · 11–13 años
El perro de los carruajes
Dóberman
Grande · Trabajo · 10–12 años
El guardián de diseño
Komondor
Gigante · Trabajo · 10–12 años
El guardián con rastas
Kuvasz
Gigante · Trabajo · 10–12 años
El guardián blanco de los reyes húngaros
Leonberger
Gigante · Trabajo · 8–10 años
El león de Leonberg
Montaña del Pirineo
Gigante · Trabajo · 10–12 años
El guardián blanco de las cumbres
San Bernardo
Gigante · Trabajo · 8–10 años
El rescatador de los Alpes
Schnauzer Gigante
Grande · Trabajo · 10–12 años
El boyero bávaro convertido en guardián
Schnauzer Mediano
Mediano · Trabajo · 12–15 años
El Schnauzer original
Terranova
Gigante · Trabajo · 8–10 años
El socorrista de cuatro patas
Perros de trabajo: rescate, tiro, guarda y carga
Qué significa «de trabajo»
Es un grupo definido por la función, no por el parecido: entra el terranova, que se criaba para sacar gente del agua, y el boyero de Berna, que tiraba de carros de leche por los Alpes; el san bernardo de los rescates en la nieve y el schnauzer gigante de la guarda. Lo que comparten es el tamaño, la fuerza y un temperamento estable: un perro que trabaja cerca de personas en situaciones difíciles no puede ser nervioso, y la selección lo ha ido puliendo durante siglos.
El carácter, que sorprende
La imagen de perro imponente engaña. La mayoría son notablemente tranquilos en casa, poco ladradores y muy pacientes con los niños; el terranova tiene fama merecida de niñera. Lo que sí tienen es peso y torpeza: cuarenta o setenta kilos girándose en un salón pequeño tiran a un niño al suelo sin ninguna mala intención. Y casi todos babean, unos más que otros, cosa que conviene saber antes y no después.
El crecimiento, que hay que cuidar
Un cachorro de estas razas multiplica su peso por sesenta o por cien en un año, y sus articulaciones van por detrás del tamaño. Hasta los dieciocho meses: nada de saltos, nada de escaleras repetidas, nada de correr al lado de una bici, y pienso específico de razas gigantes, que lleva menos calcio y menos energía a propósito para que crezca despacio. Saltarse esto es la forma más segura de tener un perro con displasia a los cuatro años.
Lo que cuestan de verdad
Son la parte alta de todas las partidas: comen entre 850 y 1.100 € al año, la medicación se dosifica por peso, la residencia cobra más por tamaño y el coche tiene que ser grande. A eso se suma el riesgo de torsión gástrica, que en perros de pecho profundo no es raro y cuya cirugía de urgencia ronda los 1.500 a 3.000 €. Hacer el cálculo antes evita disgustos.
Los años, que son pocos
Es la contrapartida dura de este grupo: un gran danés vive entre siete y diez años, un terranova entre ocho y diez, un boyero de Berna a menudo no llega a los ocho. A los cinco ya son perros maduros. Quien elige un gigante firma una relación intensa y corta, y conviene saberlo de entrada, sobre todo si hay niños en casa.
Preguntas frecuentes
¿Los perros de trabajo son agresivos?
Al contrario: la selección para trabajar entre personas ha premiado siempre el temperamento estable. Son perros seguros de sí mismos y poco reactivos. Otra cosa es su tamaño, que exige educar la correa y el saludo desde cachorros, porque a los cincuenta kilos ya no se corrige.
¿Cuánto ejercicio necesita un perro de trabajo?
Menos del que la gente supone: dos paseos largos diarios suelen bastar en un adulto. Lo que no toleran es el ejercicio de impacto siendo cachorros ni las carreras largas en verano.
¿Se puede tener un san bernardo en un piso?
Sí, y de hecho son bastante buenos inquilinos: tranquilos y poco ladradores. Los problemas son logísticos —ascensor, coche, residencia— y el coste, no el comportamiento.